A finales del siglo IXX se presentó por primera vez en una conferencia sobre
salud mental, un nuevo concepto sobre la
demencia: enfermedad por aquel entonces conocida como
esquizofrenia.
El misterio de la esquizofrenia Una antigua película educativa sobre la esquizofrenia mostraba a los pacientes con caretas puestas para que no se les reconociera. A los psiquiatras no les resulto fácil rodar esta película. Que se pretendía demostrar sobre los
pacientes que a menudo escuchaban voces, padecían alucinaciones o tenían manías persecutorias. Como se establecía
el diagnóstico de una persona esquizofrénica o simplemente con un comportamiento extraño si no se conocía la diferencia entre ambas cosas, y su origen era tan confuso.
El
diagnóstico de la esquizofrenia es difícil de hacer, ya que no esta clara cual es su causa, y la enfermedad en si es un gran misterio.
Según se conoce a través de una antigua encuesta realizada en un
psiquiátrico en la admisión de los enfermos, que ingresaban por primera vez hace 100 años. Los
psiquiatras consideraban que los orígenes podían ser: una educación incorrecta, comportamiento de origen religioso, la avaricia, perdida de la conciencia, etc. Pero los
psiquiatras asi y todo eran conscientes que la verdadera causa permanecía irreconocible.
Causa desconocidaSin embargo en el año 1900 se produce un resurgimiento científico, hasta ese momento se creía que todos los valores de la ciencia se conocían, el mundo estaba prácticamente descubierto. Se debía traspasar la niebla que flotaba en torno a la demencia. Los demonios y los espíritus que anteriormente habían sido considerados como los causantes de la enfermedad quedaron desplazados por la electricidad y los gases residuales de los automóviles.
¿Es la esquizofrenia una enfermedad mental?
Surge un planteamiento sobre los principios filosóficos que separa las distintas posturas de hoy en día. Atrás quedan las casillas de rejas y las camillas de inmovilización en las que se les retenia. Se crean instituciones nuevas y modernas. Y los
médicos comienzan a hacer terapia con los
pacientes esquizofrénicos, como por ejemplo en esas norias donde los enfermos giran como en un tiovivo, donde se pueden despertar sentimientos de felicidad. Muchos
pacientes esquizofrénicos ingresan durante meses en clínicas donde se encuentran protegidos a través de baños con vendajes que les proporcionan relajación y tranquilidad durante horas. Sin embargo con el nacional socialismo todo cambia. Renombrados investigadores huyen de Alemania, hay una discriminación absoluta hacia la locura. La humanidad se subdivide en seres provechosos y dañinos. Los nazis intentan a través de películas divulgativas machacar las mentes. Los
psiquiatras fascinados del fascismo se lanzan contra el análisis estatico de la
esquizofrenia. Y demuestran que la enfermedad en los hijos de los afectados, se manifiesta de una forma mas frecuente de lo normal. De lo que se deduce que
la esquizofrenia es una enfermedad hereditaria. La búsqueda de las causas de la enfermedad se limita a transmisión hereditaria, y a menudo en lugar de una terapia se recurre al asesinato de los
enfermos.
Después de la guerra, viene la época del pensamiento práctico. Para las
terapias se aprovecha lo que hay, por ejemplo la electricidad, que ya desde los años treinta se utilizaba para los electroshocks. Utilizados tanto para
ataques epilépticos como en terapias para la psicosis. También los electroshocks se utilizaban para los preparativos y a continuación las operaciones de cerebro: las lobotomías. Con esta operación se les separaban las conexiones de las partes afectadas del resto del cerebro. Que los
psiquiatras tuvieran absoluta seguridad de las
causas de la enfermedad, llevo a una de las terapias mas graves que dio lugar a personas emocionalmente desechas. En principio estos métodos se abandonaron con el descubrimiento de los medicamentos psiquiátricos modernos: los
neurolépticos. Lo que hacen estos medicamentos es reducir la creatividad y el funcionamiento de la fantasía de los afectados. Los neurolépticos tienen gran éxito de venta como se demuestra en el mercado durante los años sesenta. No obstante hoy se tienen en cuenta los graves efectos secundarios, que tienen estos fármacos utilizados para aplacar la
psicosis esquizofrénica. Se pueden realizar tratamientos con los nuevos neurolépticos, estos fármacos aumentan considerablemente la calidad de vida de los pacientes. Muchos
pacientes pueden volver a su casa y a sus rutinas diarias, porque con una leve modificación en la
química del cerebro se reconduce su psicosis.
Aunque la tranquilidad dura poco, con la revolución de los estudiantes de finales de los años sesenta, también afecto a la
psiquiatría. Los pacientes no son considerados simples pacientes a los que hay que atender, sino un producto de la sociedad en la que viven. Se considera que la sociedad puede ser la causa de su enfermedad con su contradicción, hipocresía y represión. Al aceptar que el
enfermo de esquizofrenia, especialmente sensible, se encuentra afectado por la injusticia y contradicción de la sociedad, la enfermedad se ve desde un punto de vista positivo. La enfermedad se politiza. En esta época existía una glorificación de
la psiquiatría y de la
enfermedad mental, pero no redefinía a toda la psiquiatría sino que definía la
reforma psiquiátrica que ya se había magnificado.
Hoy en día la
causa de la esquizofrenia se vuelve a buscar en el aspecto físico. El cerebro entra en el núcleo de la investigación. Al mismo tiempo que se encuentra una contradicción entre el origen psicomental y origen orgánico biológico de la enfermedad.
Como ya se sabe el cerebro como órgano representa nuestra
psique y con la enfermedad se altera. Nuestra personalidad esta en nuestro cerebro. La
esquizofrenia es un
trastorno patológico de nuestro cerebro. Podemos encontrar muchos aspectos diferente s de complicados modelos de
alteraciones del cerebro.